Oración por la Familia

 

 

Bendito seas Señor, porque en tu Amor nos reuniste para formar nuestra familia.

Te damos gracias por vivir juntos.

Te pedimos que protejas y conserves nuestro hogar.

Que sus puertas estén siempre abiertas para los que quieran entrar en él

y compartir nuestra alegría y amistad.

Enséñanos a aceptarnos como somos, con nuestras cualidades y defectos;

a presentarte nuestros planes y sueños; a pedir tu ayuda;

a ofrecerte nuestras alegrías y nuestras penas;

a recomenzar después de cada caída.

Te pedimos que como miembros de tu Iglesia, sepamos llevar tu mensaje de amor

a todos los que nos rodean.

Que tu amor nos conserve siempre unidos y en paz.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Amén.

 

 

 

                                                                                                                                

Vivir en Paz en Familia

 
 

Señor, Dios nuestro, tu nos has elegido paras ser tus santos y tus predilectos.
Revístenos de sentimientos de misericordia de bondad, de humildad, de dulzura, de paciencia.

Ayúdanos a comprendernos mutuamente  cuando tenemos algún motivo de queja
lo mismo que tú Señor, nos has perdonado.

Sobre todo, danos esa caridad, que es vínculo de perfección. 
Que la paz de Cristo brille en nuestros corazones.

Esa paz que debe reinar en la unidad de tu cuerpo místico. 
Que todo cuando hagamos en palabras o en obras sea en nombre del Señor Jesús por quien sean dadas las gracias a ti Dios Padre y Señor Nuestro.


Amén.

 

 

 

                                                                                                                                

Oración por la Familia
 
 
 

Que ninguna familia comience de repente,
y que ninguna familia se acabe por falta de amor.


Que la pareja sea el uno en el otro de cuerpo y de mente,
y que nada en el mundo separe un hogar soñador. 


Que ninguna familia se albergue debajo del puente,
y nadie interfiera en la vida y en la paz de los dos.


Que nadie los haga vivir sin ningún horizonte,
y que puedan vivir sin temer lo que venga después.


Que la familia comience sabiendo por qué y adónde va
y el hombre retrate la gracia de ser un papá.


Que la mujer sea Cielo y ternura, afecto y calor,
y los hijos conozcan la fuerza que tiene el amor.


Que marido y mujer tengan fuerza de amar sin medida,
y nadie se vaya a dormir sin buscar el perdón.


Que en la cuna los niños aprendan el don de la vida,
y la familia celebre el milagro del beso y del pan.

 
Que marido y mujer de rodillas contemplen a sus hijos,
y por ellos encuentren la fuerza de continuar.


Y que en su firmamento la estrella que tenga más brillo
pueda ser la esperanza de paz y la certeza de amar.


Amén