Gracias Señor
- Gracias, Señor, por la paz, la alegría y por la unión que los hombres, mis hermanos, me han brindado; por esos ojos que con ternura y comprensión me miraron; por esa mano oportuna que me levantó.
- Gracias, Señor, por esos labios cuyas palabras y sonrisas me alentaron, por esos oídos que me escucharon, por ese corazón de amistad, cariño y amor que me dieron.
- Gracias, Señor, por el éxito que me estimuló, por la salud que me sostuvo, por la comodidad y diversión que me descansaron.
- Gracias, Señor, por la enfermedad, por el fracaso, por la desilusión, por el insulto y engaño, la injusticia y soledad por el fallecimiento del ser querido. Tú lo sabes, Señor cuán difícil es fue aceptarlo; quizá estuve a punto de la desesperación, pero ahora me doy cuenta de que todo esto me acerco más a ti. ¡Tú sabes lo que hiciste!
- Gracias, Señor, sobre todo por la fe que me has dado en ti y en los hombres; por esa fe que se tambaleó, pero que tú nunca dejaste de fortalecer, cuando tantas veces encorvado bajo el peso del desánimo, me hizo caminar en el sendero de la verdad, a pesar de la oscuridad.
- Gracias, Señor, por el perdón que tantas veces debería haberte pedido, pero que por negligencia y orgullo he callado.
- Gracias, Señor, por perdonar mis omisiones, descuidos y olvidos, mi orgullo y vanidad, mi necesidad y caprichos, mi silencio y mi excesiva locuacidad.
- Gracias, Señor, por dispensar los prejuicios a mis hermanos, mi falta de alegría y entusiasmo, mi falta de fe y confianza en ti, mi cobardía y mi temor en mi compromiso.
- Gracias, Señor, porque me han perdonado y yo no he sabido perdonar con la misma generosidad.
- Gracias, Señor, por indultar mi hipocresía y doblez, por esa apariencia que con tanto esmero cuido, pero que sé en el fondo no es más que engaño a mí mismo.
- Gracias, Señor, por disculpar esos labios que no sonrieron, por esa palabra que callé y esas manos que no tendí y esa mirada que desvié, esos oídos que no presté, esa verdad que omití y ese corazón que no amé.
- Gracias, Señor, por esa protección con que siempre me has preferido y te suplico muy encarecidamente por tu amor, disculpes mi silencio y cobardía.
- Gracias, Señor, por todos lo que no te dan gracias, por los que no imploran de tu ayuda y por los que no te piden perdón, no abandones las obras de tus manos, y que llenes mi vida de esperanza y generosidad.
Señor, hágase tu voluntad y no la mía.
Amén.
Agradecimiento a Dios
Señor Dios, una vez más te doy las gracias por la oportunidad de estar contigo.
Te pido que me hagas sobrepasar cualquier cosa que haya elegido que me mantenga rezagado o restringido de conocerte.
Elévame de mis pretensiones y falsedades que he colocado delante mia en la forma de juicios y conocimiento falso.
Me acerco a Ti en Gracia, a la puerta del perdón.
Restaura mi dicha y mi valor para que pueda pasar cada día y lo que me encuentre, conociendo las bendiciones de cada momento y estando contento con lo que contemplo, como a la verdad eterna.
Aporto mi entusiasmo para hacer lo mejor que puedo.
Confío en que siempre estás con conmigo y que has preparado el camino.
Nada hay en mi contra que vaya a prevalecer por siempre.
Cualquier negatividad que encuentre, no ha de prevalecer. He resucitado en el Cristo.
El Espíritu Santo es mi compañero.
Tú traes la mano del Señor para que me acaricie, la fortaleza para que me eleve, la vista para mirar tu rostro, la luz que me permita ver la verdad y la sabiduría para saber que tu voluntad se ha hecho.
Encuentro la paz eterna en tu amoroso abrazo.