Reza este  Rosario para sanar las enfermedades emocionales, físicas y mentales.
Junto con el Rosario del Arcángel Uriel, nos proporciona prosperidad material
 
 
 
Sólo Dios sana. 
Sólo Dios cura. 
Sólo Dios es infinitamente el dador de la vida.
 
En la trinidad de las tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo y los ángeles que le aman y sirven amorosamente en los cielos y en la tierra.
Amén.
 
 
 
  • Oh amado Arcángel Rafael, medicina de Dios, tú junto con el Coro de los Serafines, hacedme el milagro de la curación del alma y del cuerpo gracias al amor divino.
 
 
1 Padre Nuestro, 1 Ave María y Gloria. Amén.
 
 
  • Oh amado Arcángel Rafael, medicina de Dios, tú junto con el Coro de los Querubines, haced que las maravillosas huestes me den el conocimiento, que me lleve a la Iluminación de la Sabiduría.
 
 
1 Padre Nuestro, 1 Ave María y Gloria. Amén.
 
 
  • Oh amado Arcángel Rafael, medicina de Dios, tú junto con el Coro de los Tronos, haced que mi nombre sea escrito en letras doradas en el libro de la vida que restaura la salud total.
 
 
1 Padre Nuestro, 1 Ave María y Gloria. Amén.
 
 
  • Oh amado Arcángel Rafael, medicina de Dios, tú junto con el Coro de las Dominaciones, haced que mi conciencia sea expandida con la luz de Dios, sanando mi mente y uniéndola a Dios
 
 
1 Padre Nuestro, 1 Ave María y Gloria. Amén.
 
 
  • Oh amado Arcángel Rafael, medicina de Dios, tú junto con el Coro de las Potestades, haced que sólo los caminos de la elevación y la pureza, me lleven a la morada celestial amorosamente.
 
 
1 Padre Nuestro, 1 Ave María y Gloria. Amén.
 
 
  • Oh amado Arcángel Rafael, medicina de Dios, tú junto con el Coro de las Virtudes, producidme el milagro para que la salud del cuerpo, mente, corazón y alma sean restaurados de una vez para siempre.
 
 
1 Padre Nuestro, 1 Ave María y Gloria. Amén.
 
 
  • Oh amado Arcángel Rafael, medicina de Dios, tú junto con el Coro de las Principalidades, sanad a todas las razas comulgando con el amor de Dios y al prójimo, encendiendo la llama de la purificación en todos los gobernantes de las naciones.
 
1 Padre Nuestro, 1 Ave María y Gloria. Amén.
 
 
  • Oh amado Arcángel Rafael, medicina de Dios, tú junto con el Coro de los Arcángeles, dadme la protección y la guía necesaria para ser responsable de mi vida y actuar como verdadero Hijo de Dios.
 
 
1 Padre Nuestro, 1 Ave María y Gloria. Amén.
 
 
  • Oh amado Arcángel Rafael, medicina de Dios, tú junto con el Coro de los Ángeles Guardianes, cuidad mi vida, orientadme y guiadme cuando las fuerzas desfallezcan y las tristezas me invadan, dándome consuelo y alegría.
 
 
1 Padre Nuestro, 1 Ave María y Gloria. Amén.