Oracion Inicial para todos los días
Por la Señal de la Santa Cruz
Acto de Contrición.
Altísimo y amantísimo Redentor Nuestro, por el incomparable e inexplicable amor que nos tiene tu Sagrado Corazón, te hiciste hombre.
Como nosotros, padeciste los más acerbos dolores y menosprecios mientras vivíais, y muy especialmente durante tu pasión y muerte en la Cruz
Por estos padecimientos te ruego humildemente que me perdones todos mis pecados, de los cuales me arrepiento de todo corazón. Perdón, dulcísimo Jesús mío.
Por los padecimientos que sufrió tu Santísima Madre; por los merecimientos del glorioso Patriarca San José y de su sierva Santa Marta, me propongo no pecar nunca más, ayudado de tu divina gracia.
Amén.
Rezar a continuación la oración del día que corresponda:
Día Primero
Meditar sobre el amor a Dios y como te ha servido
Oración.¡Oh Santa Patrona, mucho has aprendido de las enseñanzas de nuestro Divino Maestro. Tu diligencia no ha menguado sino más bien, se ha sumado a tu mansedumbre y a la humildad de tu corazón.
Por esta gracia que te concedió Nuestro Señor, intercede por mi pidiendo la gracia abundante para que pueda servirle más y más en esta vida y gozarle en la otra. Amén.
Rezar tres padrenuestros, un avemaría, y un gloria por las almas del Purgatorio.
Oración a la Santísima Virgen María. Inmaculada Virgen María, soberana Reina de los Ángeles y de los Santos; vuelve a mi tus ojos misericordiosos y compadécete de mi, miserable pecador, que recurro a ti.
Bien sabes, celestial Señora, el peligro que me rodea y amenaza a mi cuerpo y alma.
Socórreme y defiéndeme hasta que me veas libre en la tierra de los bienaventurados.
Amén.
Sea en todo tiempo y lugar amado y bendecido el Amantísimo Corazón de Jesús.
¡Dulce Corazón de María, se mi salvación!
Día Segundo
Meditar sobre cómo has velado por la honra de Dios.
Oración. Ruega a Dios, dulce Patrona mía, para que sea fiele en el desempeño de mis deberes cristianos, celoso en velar por la honra de Dios y así obtenga, después de todo, una santa muerte. Amén.
Rezar tres padrenuestros, un avemaría, y un gloria por las almas del Purgatorio.
Oración a la Santísima Virgen María. Inmaculada Virgen María, soberana Reina de los Ángeles y de los Santos; vuelve a mi tus ojos misericordiosos y compadécete de mi, miserable pecador, que recurro a ti.
Bien sabes, celestial Señora, el peligro que me rodea y amenaza a mi cuerpo y alma.
Socórreme y defiéndeme hasta que me veas libre en la tierra de los bienaventurados.
Amén.
Sea en todo tiempo y lugar amado y bendecido el Amantísimo Corazón de Jesús.
¡Dulce Corazón de María, se mi salvación!
Día Tercero
Meditar sobre la Oración.
Oración. Gloriosa Santa, por tu diligencia en la oración y dulces coloquios con Dios, alcánzame de él la gracia de ser ferviente en la oración y constante en el ejercicio de la virtud. Amén.
Rezar tres padrenuestros, un avemaría, y un gloria por las almas del Purgatorio.
Oración a la Santísima Virgen María. Inmaculada Virgen María, soberana Reina de los Ángeles y de los Santos; vuelve a mi tus ojos misericordiosos y compadécete de mi, miserable pecador, que recurro a ti.
Bien sabes, celestial Señora, el peligro que me rodea y amenaza a mi cuerpo y alma.
Socórreme y defiéndeme hasta que me veas libre en la tierra de los bienaventurados.
Amén.
Sea en todo tiempo y lugar amado y bendecido el Amantísimo Corazón de Jesús.
¡Dulce Corazón de María, se mi salvación!
Día Cuarto
Meditar sobre el ayuno y los padecimientos.
Oración. Ruega por mi, Patrona mía, para que Dios ilumine mi entendimiento y me conserve de las falsas doctrinas que el mundo propaga contra la Santa Iglesia de Dios.
Que las enseñanzas de Jesucristo, las mismas que seguiste y te empeñaste en que otros las conocieran tras grandes sacrificios, nos hagan dignos merecedores de la gloria eterna en el cielo. Amén.
Rezar tres padrenuestros, un avemaría, y un gloria por las almas del Purgatorio.
Oración a la Santísima Virgen María. Inmaculada Virgen María, soberana Reina de los Ángeles y de los Santos; vuelve a mi tus ojos misericordiosos y compadécete de mi, miserable pecador, que recurro a ti.
Bien sabes, celestial Señora, el peligro que me rodea y amenaza a mi cuerpo y alma.
Socórreme y defiéndeme hasta que me veas libre en la tierra de los bienaventurados.
Amén.
Sea en todo tiempo y lugar amado y bendecido el Amantísimo Corazón de Jesús.
¡Dulce Corazón de María, se mi salvación!
Día Quinto
Meditar sobre el amor y la caridad al prójimo.
Oración. Amable Patrona mía y obediente discípula de Cristo. Durante tu vida mortal practicaste la hermosa virtud de la caridad. Ruega por mi a nuestro Divino Maestro para que me conceda la gracia de ser caritativo con los indigentes, máxime para los que con la pobreza, estén en peligro de cometer pecados graves, perdiendo el Alma para toda la eternidad. Amén.
Rezar tres padrenuestros, un avemaría, y un gloria por las almas del Purgatorio..
Oración a la Santísima Virgen María. Inmaculada Virgen María, soberana Reina de los Ángeles y de los Santos; vuelve a mi tus ojos misericordiosos y compadécete de mi, miserable pecador, que recurro a ti.
Bien sabes, celestial Señora, el peligro que me rodea y amenaza a mi cuerpo y alma.
Socórreme y defiéndeme hasta que me veas libre en la tierra de los bienaventurados.
Amén.
Sea en todo tiempo y lugar amado y bendecido el Amantísimo Corazón de Jesús.
¡Dulce Corazón de María, se mi salvación!
Día Sexto
Meditar sobre la humildad.
Oración. Gloriosa Patrona; por la humildad que llevaste hasta llegar a tan alta perfección, ruega a nuestro Señor Jesucristo que me conceda la misma virtud, de la cual mucho necesito en esta vida cotidiana, en este valle de lágrimas.
Espero de tu valimiento esta gracia para que, un día, pueda gozar contigo de la eterna bienaventuranza. Amen.
Rezar tres padrenuestros, un avemaría, y un gloria por las almas del Purgatorio.
Oración a la Santísima Virgen María. Inmaculada Virgen María, soberana Reina de los Ángeles y de los Santos; vuelve a mi tus ojos misericordiosos y compadécete de mi, miserable pecador, que recurro a ti.
Bien sabes, celestial Señora, el peligro que me rodea y amenaza a mi cuerpo y alma.
Socórreme y defiéndeme hasta que me veas libre en la tierra de los bienaventurados.
Amén.
Sea en todo tiempo y lugar amado y bendecido el Amantísimo Corazón de Jesús.
¡Dulce Corazón de María, se mi salvación!
Día Séptimo
Meditar sobre la Pureza.
Oración. Ayúdame, Santa Marta, contra las asechanzas del mundo y de la carne, y alcánzame de Dios la gracia de ser santo y puro. Socórreme y ayúdame.
Contigo quiero reinar en el reino de tu esposo, Cristo Jesús. Amén.
Rezar tres padrenuestros, un avemaría, y un gloria por las almas del Purgatorio.
Oración a la Santísima Virgen María. Inmaculada Virgen María, soberana Reina de los Ángeles y de los Santos; vuelve a mi tus ojos misericordiosos y compadécete de mi, miserable pecador, que recurro a ti.
Bien sabes, celestial Señora, el peligro que me rodea y amenaza a mi cuerpo y alma.
Socórreme y defiéndeme hasta que me veas libre en la tierra de los bienaventurados.
Amén.
Sea en todo tiempo y lugar amado y bendecido el Amantísimo Corazón de Jesús.
¡Dulce Corazón de María, se mi salvación!
Día Octavo
Meditar sobre la devoción a la Santísima Virgen.
Oración. Amabilísima Patrona mía, Santa Marta, que con mucha devoción serviste a Jesús y a María y ahora, que estás gloriosa en el cielo y tu valimiento para con Jesús y su Santísima Madre es muy grande, pídeles que me concedan la gracia de la perseverancia final.
Pídeles también que antes de que dé los últimos sollozos en esta vida, tenga un dolor perfecto de mis pecados, un ardiente amor a Dios y conformidad a su santa Voluntad. Amén.
Rezar tres padrenuestros, un avemaría, y un gloria por las almas del Purgatorio.
Oración a la Santísima Virgen María. Inmaculada Virgen María, soberana Reina de los Ángeles y de los Santos; vuelve a mi tus ojos misericordiosos y compadécete de mi, miserable pecador, que recurro a ti.
Bien sabes, celestial Señora, el peligro que me rodea y amenaza a mi cuerpo y alma.
Socórreme y defiéndeme hasta que me veas libre en la tierra de los bienaventurados.
Amén.
Sea en todo tiempo y lugar amado y bendecido el Amantísimo Corazón de Jesús.
¡Dulce Corazón de María, se mi salvación!
Día Noveno
Meditar sobre la devoción a San José.
Oración. Santa Marta, ya que estás en el cielo y conoces el poder de San José, suplica a tan bondadoso Patriarca que me alcance de su Divino Hijo la gracia de vivir cristianamente, imitándole en la pobreza, en el cumplimiento de los mandatos de Dios, de mis propias obligaciones y mediante esto obtener la vida eterna en el cielo. Amén.
Rezar tres padrenuestros, un avemaría, y un gloria por las almas del Purgatorio.
Oración a la Santísima Virgen María. Inmaculada Virgen María, soberana Reina de los Ángeles y de los Santos; vuelve a mi tus ojos misericordiosos y compadécete de mi, miserable pecador, que recurro a ti.
Bien sabes, celestial Señora, el peligro que me rodea y amenaza a mi cuerpo y alma.
Socórreme y defiéndeme hasta que me veas libre en la tierra de los bienaventurados.
Amén.
Sea en todo tiempo y lugar amado y bendecido el Amantísimo Corazón de Jesús.
¡Dulce Corazón de María, se mi salvación!