Oh Dios que con inefable providencia te dignas enviar a tus santos ángeles para mi guarda, accede a mis ruegos y haz que sea siempre defendido por su protección.
Señor, que me confías a tus ángeles para que me guarden en todos mis caminos, concede que, por intercesión de tu glorioso Arcángel San Uriel, me vea libre de los peligros presentes y asegurado contra toda adversidad.
Glorioso Arcángel San Uriel, poderoso en fortaleza, imploro tu contínua custodia para alcanzar la victoria sobre todo mal espiritual o temporal.
Protector mío, concédeme la gracia que te solicito (se pide la gracia deseada) si es conveniente para el bien de mi alma. Acompáñame, enséñame y guía mis pasos hasta alcanzar aquí la vida eterna.
Poderosísimo Arcángel Uriel, tu que eres la luz de Dios, ayúdame a espiritualizar mi vida diaria, ponme en armonía con la Madre Tierra, respetándola y amándola.
Bendíceme con tu don de abundancia material y espiritual, ayúdame a materializar mis ideales y haz que mi cuerpo sea un Santuario digno de recibir y manifestar el poder de Dios. Amén
Amado Arcángel Uriel, en el nombre de Jesucristo, por su luz y con su luz,
cúbrenos con un manto de paz a todos nosotros que vivimos en la Tierra,
otórganos el suministro divino,
actúa en cada uno de nosotros con tu bendita presencia.
Danos dones espirituales, paz interior, tranquilidad de espíritu, resolución de los problemas de ira y temor, renovación de la esperanza, resolución pacífica de los problemas en las relaciones personales, sociales y profesionales.
Gracias Padre, que me has oído y concedido todo esto a través del Arcángel Uriel
Dios Todopoderoso, Padre de La Luz, en el nombre de tu hijo Jesucristo yo te ruego que el arcángel Uriel esté aquí presente para que me escuche y conceda lo que expresaré en la siguiente petición:
Arcángel Uriel, ángel de la paz, a ti acudo solicitándote que me ayudes cada día a tener y conservar aquella tranquilidad de espíritu, aquella incondicional paz interior que nace de ver la realidad a través de la sabiduría espiritual que surge de la conexión con El Padre Celestial, con la esencia de la vida verdadera y con aquella chispa divina que Dios ha puesto en cada uno de nosotros.
Así sea y que, con tu ayuda a través de todo lo bueno que representan el sol y el fuego que te son propios, Dios me inspire siempre la percepción de la verdad y de la voluntad que se requiere para vivir en amor, paz y libertad.
Amén