
Es uno de los cuatro arcángeles encargados (junto con San Miguel, San Gabriel y San Rafael) de cuidar la Tierra.
Es uno de los Ángeles de la Presencia, lo que significa que puede acceder a la presencia de Dios.
Su nombre significa "El Fuego de Dios". Se le representa vestido de rojo o anaranjado y dorado. Con su llama divina ayuda a esparcir la verdad y la sabiduría por el mundo
Es el ángel de:
- La Justicia
- La Paz interior
- La Salvación
- El Arrepentimiento
- La Armonía
- La Verdad
- La Estabilidad
- La Claridad Mental
- La Voluntad para enmendarse
- La Sabiduría para entender lo que nos rodea
Nos ayuda a:
- Lidiar con nuestros medios.
- Perdonarnos a nosotros mismos.
- Alcanzar nuestros objetivos vitales.
- Resolver malentendidos, conflictos y problemas.
- Buscar la sabiduría interior
- Sanar la ansiedad y el estrés.
Su día de la semana es el Viernes