En el nombre del Creador del Universo y del Coro Angelical de espíritus excelsos, brillantes Serafines de fuego y de rubí; rodead mi persona, traed amor hacia mi.
Poderosos Querubines, que brilláis como el sol, alejad de mí el odio, la pena y el dolor.
Tronos, sed firmes, sed estables con alas de cristal y mantenedme estable en la tierra y en el mar.
Yo invoco a los Dominios en justa invocación, que sea siempre justa en toda decisión
Pido a los Poderes su luz y protección, salvadme del peligro, del mal y la traición.
Virtudes milagrosas, flotad cerca de mí, que la virtud me guíe. Venid, venid aquí
Las Principalidades, traed la paz al mundo, que sea bendecida, en éxtasis profundo.
Arcángeles gloriosos, guiadme en mi camino; que hacer la caridad sea siempre mi destino.
Oh Ángeles divinos, que servís al creador; que así yo también sirva en luz, en paz y amor.